Este 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, bajo el lema "Cambiando la narrativa sobre el suicidio", que invita a romper el silencio y fomentar la conversación abierta sobre esta realidad.
Desde anda CONMiGO insisten en que la detección precoz de las señales de alarma y la intervención profesional a tiempo pueden marcar la diferencia, y recuerdan que pedir ayuda nunca es exagerar una situación.
Según datos del Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025, un 43% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años afirma haber tenido pensamientos suicidas alguna vez, y más de un tercio reconoce haberse autolesionado en algún momento.
Madrid, 10 de septiembre de 2026. Cada 10 de septiembre, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio recuerda que, pese a ser una de las principales causas de muerte no natural entre los más jóvenes, el suicidio se puede prevenir. Este año, el lema elegido por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), "Cambiando la narrativa sobre el suicidio", pone el foco en algo tan sencillo como necesario, hablar. Sustituir el silencio y el estigma que históricamente han rodeado esta realidad por espacios de escucha, comprensión y apoyo. Esa misma línea de actuación se sigue en la red de centros de atención a adolescentes anda CONMiGO Teens, insistiendo en la vital importancia de la detección precoz de cualquier señal de alerta.
Y es que las cifras a nivel global confirman que se trata de un problema de salud pública especialmente crítico. Así, según la OMS, más de 720.000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, lo que lo convierte en la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años. Además, la organización recuerda que por cada persona que fallece, muchas más realizan intentos, y que un intento previo constituye uno de los principales factores de riesgo a tener en cuenta.
En España, el reciente Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025, elaborado por Fad Juventud y Fundación Mutua Madrileña, arroja datos que confirman la magnitud del problema entre los más jóvenes. Un 43% de los jóvenes de entre 15 y 29 años reconoce haber tenido pensamientos suicidas. El informe revela además que más de un tercio (34,7%) ha llegado a autolesionarse en algún momento, un dato que evidencia el malestar emocional que atraviesan muchos adolescentes y jóvenes en su día a día.
“Detrás de estos datos hay factores muy diversos: la presión académica y social, las dificultades para gestionar la frustración, la soledad no deseada o experiencias de acoso, entre otros. Por eso es tan importante no esperar a que aparezca una crisis para actuar, sino aprender a identificar las señales de alarma cuanto antes”, explica Irene López, psicóloga y responsable clínica terapéutica de anda CONMiGO.
En la práctica clínica de los centros, este tipo de situaciones no son infrecuentes. Es habitual que los equipos terapéuticos reciban a adolescentes que llegan a consulta presentando señales de alarma y, durante la valoración inicial, identifiquen antecedentes de intentos previos o de conductas autolesivas que evidencian una situación de riesgo que requiere una intervención inmediata. En estos casos, desde anda CONMiGO se establece un plan de seguridad junto con el adolescente y su familia, con pautas claras para garantizar su bienestar, y se activa, cuando es necesario, una derivación urgente a los servicios de salud mental especializados para completar la valoración y determinar la intervención más adecuada.
“Ante cambios importantes en el comportamiento, aislamiento, autolesiones o cualquier verbalización relacionada con no querer seguir viviendo, es fundamental no esperar y acudir cuanto antes a un profesional. Una valoración especializada permite conocer qué está ocurriendo, valorar el nivel de riesgo real y decidir, junto con la familia, la intervención que mejor se adapta a cada caso”, añade López.
En definitiva, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio recuerda que, por difícil que resulte hablar de ello, el suicidio se puede prevenir. La detección precoz, el acompañamiento profesional y una red de apoyo cercana (familia, entorno educativo y especialistas) pueden marcar una diferencia real. Pedir ayuda a tiempo no es exagerar una situación: es una forma de proteger al adolescente y de ofrecerle la atención que necesita en el momento adecuado.
En España se puede llamar de forma gratuita y confidencial a la Línea 024, disponible las 24 horas todos los días del año.
Sobre Anda CONMiGO Anda CONMiGO, referentes en metodología terapéutica integral para el desarrollo infantil y adolescente, con centros especializados a nivel nacional e internacional, nace para ayudar a grandes luchadores: niños/as, adolescentes y padres que, por situaciones de prematuridad, síndromes, retrasos madurativos, discapacidad u otro tipo de necesidades como problemas del lenguaje, psicológicos o psicopedagógicos, sufren al no saber cómo o dónde llevar a sus hijos para ayudarles a superar, día tras día, su necesidad terapéutica. https://andaconmigo.com/ - andaconmigo@leanfactor.net

