- La salud mental de los jóvenes españoles atraviesa un momento crítico, según el Observatorio de la Infancia. Advierten de niveles elevados de ansiedad y presencia de síntomas depresivos desde edades cada vez más tempranas.
- La intervención especializada y el acompañamiento emocional son clave para reducir el malestar psicológico. Centros como anda CONMiGO aplican un enfoque integral que combina terapia, trabajo familiar y desarrollo de habilidades emocionales y sociales para mejorar el bienestar infanto-juvenil.
La salud mental en la población infanto-juvenil en España se ha convertido en una de las grandes preocupaciones sociales y sanitarias del momento. Así lo refleja el informe “Salud Mental en la Población Infanto-Juvenil en España” del Observatorio de la Infancia, que afirma que el malestar emocional en edades tempranas forma parte del día a día de muchos jóvenes españoles. Según los datos del estudio, 1 de cada 8 menores presenta niveles elevados de ansiedad, mientras que alrededor de un 5% muestra síntomas compatibles con depresión o trastornos de conducta alimentaria. Estas cifras evidencian un problema emocional que afecta directamente en el rendimiento escolar, las relaciones sociales y el desarrollo personal.
Así las cosas, la intervención temprana y especializada se vuelve una herramienta fundamental para abordar los síntomas cuando aparecen y poder actuar sobre los factores que los originan. En este escenario, centros como anda CONMiGO Teens juegan un papel importante en la atención a la salud mental adolescente. Su metodología integral permite acompañar a los jóvenes no como casos aislados o problemas concretos, sino teniendo en cuenta el contexto en el que crecen, incluyendo la familia, el colegio y su entorno social.
Y es que el mismo informe revela el efecto de las relaciones sociales en la salud mental. En concreto, los déficits en habilidades sociales y en la integración en grupos se asocian con un aumento de síntomas depresivos a largo plazo. “Es decir, la capacidad de relacionarse, sentirse aceptado y construir vínculos seguros no es un aspecto secundario propio del desarrollo infantil, es un factor determinante en la prevención del malestar psicológico”, afirma Irene Lopez psicóloga y responsable clínica terapéutica de los centros anda CONMiGO.
El trabajo que se desarrolla cada día en los centros parte de la idea de que el malestar emocional en la infancia y la adolescencia no puede abordarse únicamente desde la sintomatología, requiere una intervención que fortalezca las habilidades personales y sociales del menor. En este sentido, se pone especial atención en aspectos como la regulación emocional, la autoestima, las habilidades de comunicación y la capacidad para relacionarse con iguales, todos ellos elementos que favorecen un desarrollo más equilibrado y seguro.
Además, en los centros también se ofrece acompañamiento a las familias, entendiendo que el entorno más cercano del menor es clave en la evolución del proceso terapéutico. “La orientación a padres y cuidadores, así como la coordinación con centros educativos, permite generar una red de apoyo coherente que favorece la estabilidad emocional del adolescente y facilita la generalización de los avances logrados en consulta a su vida diaria”, aseguran desde anda CONMiGO.
En un momento en el que los niveles de ansiedad y depresión en población más joven muestran cifras tan significativas, la intervención no puede limitarse únicamente a la reacción ante el problema. Es importante trabajar también la prevención, fortaleciendo competencias emocionales y sociales desde edades tempranas.
En definitiva, la realidad de los jóvenes hoy es compleja y el bienestar emocional de los menores se ha convertido en un reto compartido. Ante esta situación, la coordinación entre la intervención profesional, las familias, los centros educativos y los recursos especializados se presenta como una de las formas más eficaces de avanzar hacia una mejora real de la salud mental de niños y adolescentes en España.
Sobre Anda CONMiGO
Anda CONMiGO, referentes en metodología terapéutica integral para el desarrollo infantil y adolescente, con centros especializados a nivel nacional e internacional, nace para ayudar a grandes luchadores: niños/as, adolescentes y padres que, por situaciones de prematuridad, síndromes, retrasos madurativos, discapacidad u otro tipo de necesidades como problemas del lenguaje, psicológicos o psicopedagógicos, sufren al no saber cómo o dónde llevar a sus hijos para ayudarles a superar, día tras día, su necesidad terapéutica.

